martes, 18 de octubre de 2011

Las frases cortas dicen mucho...

Ésta es una de ellas. Sacudo nuevamente el polvo y las telarañas, paso el trapo sobre las viejas ideas y las aplico a las experiencias recientes...

Mi vida gira en torno a la enseñanza, a la explicación de procesos abstractos para la ejecución de pasos concretos, firmes.

Un alumno pregunta: "¿Cómo se hace esto?" y respondo "¿cómo lo harías?" La incertidumbre pone de nervios a cualquiera pero éste, sucumbe a mi mirada profunda, reflexiona y toma una decisión, al final, sonríe... Mi trabajo rinde frutos.

No conforme con ello, sueño con el día siguiente, la mañana engentada, sublime, un color naranja de nueve vagones (por línea, son tres en total para llegar a mi destino)... Camino entre mujeres y hombres trajeados, personas con mochilas y gorras, gente somnolienta, aventones, prisas, periódicos rojos, mantas de vota por "todos somos buenos" (sólo en el discurso), al final me espera una máquina de mal café que no da cambio, pero eso no me preocupa porque veo a mis grandes compañeros sonrientes.

Pasan las horas, escucho la voz dulce de Lucía, semanas de no verla pero no importa, nada es eterno cuando se es feliz, sólo faltan unos cuantos días, mientras tanto aquí me tienen, con pendientes pero haciendo una escala necesaria, estas palabras cumplen su objetivo, ahora soy más sabio que otros días, tengo todo lo que necesito para hacer y procurarme más de lo que ya tengo, buena noche a todos, sean felices (sólo si ustedes lo desean, no es una orden).